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Sí, en tu casa. #yomequedoencasa

Encerrados en casa no dejamos de escuchar noticias sobre la pandemia que se cierne sobre nosotros, sobre cómo la estamos combatiendo y sobre cómo vamos a salir de ella, desde nuestra casa.

Lo primero que queremos desde Viviendea es dar las gracias, y luego transmitir fuerza y ánimo, a todas las personas que con su trabajo van a hacer que podamos superarlo de la mejor forma posible, personal sanitario, de seguridad, empleados de supermercados… o cualquier trabajador que sigue al pie del cañón. Nuestro aplauso es para todos y cada uno de ellos.

Nos quedamos en casa

Tal cual reza el el hashtag, todo el equipo de Viviendea nos hemos quedado en casa teletrabajando y nos sumamos a las medidas de contención necesarias para mitigar en lo posible la pandemia.

Nos quedamos en casa. Como tú. 

Y en tú casa se está muy bien. Pero nunca (o casi nunca) habíamos pasado tanto tiempo de forma continuada en casa. Nunca habíamos necesitado confinarnos. Nunca habíamos convivido tanto tiempo entre cuatro paredes con nuestras familias o simplemente solos.

Y como nunca lo habíamos hecho, nunca se había pensado que las viviendas, tu casa, tenían que estar pensadas para ello.

Y ahora nos damos cuenta de que nuestra vivienda, nuestra casa, nuestro hogar, es algo más que un lugar donde pasamos el tiempo que hay entre las horas de trabajo.

nano casa dibujada en el suelo
Nanocasas dibujadas por un colectivo de arquitectos y estudiantes de arquitectura en Plaza Italia, Santiago de Chile en 2019. Foto: Tomás Bravo

Ahora nos percatamos que no tenemos lugar en la cocina para tantos residuos, que es difícil secar la ropa sin disponer de un lugar adecuado, o que iría bien un estudio para poder tele-trabajar a o una habitación para que los niños puedan jugar.

Superfícies al mínimo

Ya hemos hablado en otras ocasiones en este blog de las superficies mínimas de las estancias (estar-comedor, cocina, dormitorio, baños…) y la repercusión que tiene el metro cuadrado en el precio de la vivienda, lo que llamamos el precio cuadrado. Pero son número, y es frío, porque luego vas tú y conviertes esa vivienda en tu casa y la conviertes en un hogar… viviéndola.

Quizá este tiempo que vamos a pasar en casa nos sirva a todos para reflexionar, para coger perspectiva. Algún mensaje comercial de una nueva promoción de viviendas de obra nueva reza: “no construimos viviendas, construimos hogares”

Y no, no es así, desde el mundo promotor, constructor, de la arquitectura, sí que se hacen viviendas. La casa, el hogar lo haces tú.

Si queremos dejar de hacer viviendas y empezar a hacer hogares hay que empezar por el agente más importante del sector de vivienda de obra nueva…. Por el usuario final de la vivienda, por el comprador.

Y para eso ponemos en tus manos viviendea.com, para que como usuario el proceso empiece por ti, y se haga la mejor vivienda posible, tu futuro hogar.

Y quizás de esa forma, pasaremos de hacer viviendas a, como mínimo, hacer tu casa.

El hogar te lo dejamos a ti.

Cuidaos mucho y, por supuesto, quedaos en casa.

Un abrazo de todo el equipo de Viviendea…. Desde cada una de nuestras casas a todas las casas, a vuestros hogares.

El metro cuadrado

Cuando hablamos de metros cuadrados de una vivienda hablamos de su superficie, pero en una vivienda hay muchos tipos de superficies. El valor/coste de una vivienda depende de muchos factores, siendo el de la superficie uno de los que más afecta al mismo. Así que no te líes y vamos a explicarte lo que tienes que tener en cuenta con el metro cuadrado.

Hablamos de superficie útil cuando nos referimos a la que podemos pisar. Es la que podríamos calcular nosotros mismos con un flexómetro en cualquier vivienda. Una habitación que mide 4 metros de longitud y 2,6 metros de anchura entre paredes tiene una superficie útil de 10,40 metros cuadrados.

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Viviendea abre las puertas del Mestalla

La plataforma auspiciada por Lanzadera y CBRE ha sido designada para captar a los socios que vivirán en el emblemático estadio del Valencia CF

Sentarse en el sofá en el banderín en el que Kempes celebró los goles que lo hicieron pichichi en las temporadas 76-77 y 77-78; tomarse un café en la cocina, a los majestuosos pies de Arias, admirar desde la terraza la portería de Sempere o echarse la siesta en el banquillo desde el que Di Stéfano llevó al València CF a la Liga del 71 y a la Recopa del 80. Todo eso ahora será posible a través de Viviendea, la plataforma pionera que reúne y agrupa a los buscadores de vivienda por intereses y que ha sido designada por la gestora de cooperativas ADU y por CBRE para la captación de los futuros inquilinos de las viviendas que se construyan en el viejo Mestalla.

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Y Alejandro Jiménez Domínguez se apuntó a un cooperativa

¿Se acuerdan de Alejandro Jiménez Díaz, (en adelante AJD)? Quedamos en que había ganado la batalla contra el Banco (en adelante El Malo) y que sería este último el que pagaría el impuesto de Actos Jurídicos Documentados que grava los préstamos hipotecarios (en adelante AJD(bis)) Y feliz se quedó. Batalla ganada, El Malo, por malo, ha perdido. O eso nos han vendido.
AJD, feliz y contento, acude al mercado de obra nueva a comprarse una vivienda. Él, muy atento, se hace socio de una cooperativa de viviendas y a precio de coste obtendrá su vivienda, por supuesto. Y toca pedir el préstamo promotor, y, señores, se truncó el invento. Ya no hay ganadores.
Las cooperativas de viviendas estaban exentas de abonar el AJD(bis) del préstamo promotor. Como ya indicamos en esta misma columna, el debate sobre el AJD(bis) se centró de una manera totalmente interesada entre si lo abonaba AJD o El Malo, y no en lo que tendría que haberse centrado, que es en el propio impuesto. Ahora, una vez ganada la batalla (eso nos han hecho creer), ya es El Malo el que abona el impuesto de AJD(bis). Consecuencia de ello, el impuesto es un gasto más para El Malo en la operación por lo que se lo repercute a la misma y al cliente final, es decir, a AJD y su cooperativa.
Y ahí viene la cacicada, ahora el sujeto pasivo es el Banco, que de pasivo no tiene nada, ya que tiene que abonar activamente el impuesto. Y, como ya hemos dicho, ese impuesto se convierte en un gasto para El Malo y lo repercute en la operación. Resultado, las cooperativas de viviendas, a día de hoy, han perdido de golpe ese beneficio y tienen que abonar, vía El Malo, el AJD(bis). Y entonces AJD se da cuenta de que todo era una treta y que el que ha perdido el debate es él, lo hemos perdido todos.
Muchos debates giran en torno al mercado de la vivienda, compraventa, alquiler, muchas propuestas de digitalización, grandes esfuerzos por introducir nuevos valores como la transparencia y la empatía, para luego toparte con muros que pone la propia Administración. Cuando hay un debate importante que pocos abordan: “ya puestos, ¿hablamos de impuestos?” ¿Se acuerdan? Pero claro, el asiento mola mogollón y lo que pase, mientras les dé votos, les importa un copón, y en generar falsas polémicas con falsos vencedores y vencidos, tienen un filón.
El resultado final es que nos quedamos con un nuevo AJD (bis, bis): Señores, “A Jo…robarse se ha Dicho.”
Así que AJD, el AJD(bis) seguirás pagando y AJD(bis,bis). La próxima vez centremos mejor el debate, a ver si así, ganamos todos, aunque sea algo.

Coopera que es la pera

La decisión de compra una vivienda nunca es fácil. Hay que poner muchas variables encima de la mesa. Por suerte cada vez hay más opciones en el mercado. Desde Viviendea.com siempre hemos abogado por implantar un modelo de acceso a la misma en la que se introduzcan nuevos valores como la transparencia o la empatía, empezando por el usuario final y no dejándolo para el final. La diferencia es notable.

Creando, a su vez, un sistema de materialización de vivienda de obra nueva sostenible que evite en lo posible la creación de burbujas inmobiliarias. Algo que nos interesa a todos.

Un sistema que parece abocado al mundo de la cooperativa de viviendas, pero que no tiene por qué ser así. Depende del usuario, es él el que elige.
Las tan denostadas cooperativas de viviendas han vuelto a Valencia para quedarse. Una buena noticia. Cuantas más posibilidades para el comprador final, mejor. Muchas de ellas han aterrizado vestidas de Cohousing ya que, como bien sabemos, en inglés “mola más” y da imagen de innovación, como el Coliving o el Coworking, lo que siempre hemos llamado compartir piso o compartir despacho. Bien es cierto que el Cohousing viene con ciertas innovaciones en la forma de entender la convivencia entre los vecinos, pero no nos engañemos, llamémosle como le queramos llamar, las viviendas se materializarán a través de una cooperativa de viviendas.

Pero ¿sabemos lo que es una cooperativa de viviendas? ¿Sabemos la diferencia con el promotor privado? Ninguna opción es mejor que otra. Son diferentes opciones. Lo más importante es tener toda la información y asesorarse en caso de duda. Nosotros estamos cómodos con las dos. Y que sea el usuario, libremente, el que elija.

Muchas gestoras de cooperativas demonizan al promotor y se publicitan ofreciendo precio de coste ya que eliminan el beneficio promotor. Mal comienzo, ya que eso es una verdad a medias. El beneficio promotor ciertamente desaparece, pero aparecen honorarios de gestión de la propia gestora, por los servicios prestados (como debe ser). Insisto, busquen información y exijan transparencia en un proceso, que no nos engañemos, siempre ha tenido fama de opaco, y por algo será.

Y ahí, tampoco nos queramos engañar, sí que tiene que avanzar mucho el promotor. Se debe dar un paso más allá de apellidar “Homes” a sus nuevas mercantiles, porque, como ya sabemos, en inglés “mola más”. Pasemos del “promueve que algo se mueve” a promover para el usuario final de la vivienda. Ese es el cliente que hay que satisfacer. Y solo tenemos que escuchar.

Ni “con promotor que es mejor” ni “coopera que es la pera”. Busquen información y transparencia, contrasten y luego elijan a conciencia. Su futura vivienda depende de ello.

Y eso sí que es la pera.

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