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#desdemibalcón, sí el tuyo, el de tu casa

Como habrás podido ver en nuestras redes, hace unas semanas que arrancamos el reto de construir, balcón a balcón, una fachada virtual, con todos los balcones que nos mandéis a nuestro perfil de instagram durante estos días con la etiqueta #desdemibalcón. Cuando termine el confinamiento, tendremos una fachada llena de color, creatividad y solidaridad. Una fachada que surge de vuestros balcones, como lo hacen los edificios de viviendas, o como explicamos en nuestro anterior entrada, de casas, que se generan desde viviendea.com
Una fachada…a vuestra manera, una fachada desde vosotros. Una fachada Viviendea.

La vida a pie de balcón

Y desde esos balcones nos hemos dado cuenta de que nuestras casas ganan valor con un espacio exterior que podemos usar. Un balcón o una terraza son elementos que aportan versatilidad a nuestras casas y nos permiten disfrutar, de forma privada, de la luz y del ambiente exterior, conectando nuestras casas hacia afuera.
Nunca antes habíamos vivido encerrados en nuestras casas como lo estamos haciendo estos días. En nuestro acelerado ir y venir, nuestras casas eran viviendas dormitorio/sofá, donde pasábamos el tiempo que nos dejaba nuestro horario laboral. El resto de la vida, del ocio, sucedía en la calle, en el atasco, en el metro, en las terrazas de los bares, en el gym, en los jardines…
Y ahora nos quedamos en casa. Y ahora nos quedamos sin zona común, sin bares, sin gym y ¿sin terraza?.

desde mi balcón
Desde tu balcón. Photo by Skiathos Greece on Unsplash

Pongámonos técnicos

Lo primero que tenemos que entender es la diferencia entre el concepto de balcón y el de terraza. 
Un balcón es “un espacio exterior de la vivienda para asomarse al exterior”. No suelen tener más de un metro de anchura y una superficie que no tiene porque ser superior a 1 metro cuadrado. Como mucho podremos sacar una silla o que nos dé algo el sol. Pero nos deja salir. Nos da aire. Nos deja respirar.
Una terraza tiene una mayor dimensión que el balcón. Estamos hablando que una terraza debería tener una anchura mínima de 2 metros – recomendable de 2,40 metros – y una superficie mínima de 6 metros cuadrados – recomendable 9 metros -. Una terraza ya está pensada como otra zona de la vivienda donde no solo se puede disfrutar del espacio exterior, se puede vivir el mismo. En una terraza se debe de poder colocar amueblamiento para sentarse – sofás, sillas, sillones, hamacas – para comer – mesa y sillería – o ambas cosas a la vez.

Metro a metro

Como os contamos en la entrada del metro cuadrado, las terrazas no computan totalmente en la superficie construida de la vivienda, lo hacen a la mitad. Por eso, como norma general, no se proyectan terrazas en las viviendas, ya que la superficie construida a vender es menor y el promotor se decanta por hacer estancias interiores más grandes o miradores con el fin de aumentar la superficie comercial de venta. Y muchas veces, cuando nos dan terrazas, ya nos encargamos los usuarios de cerrarla e incorporarla al salón comedor. No tenía valor, porque la mejor terraza es la del bar y el mejor jardín, el de debajo de casa. Pero nos hemos tenido que quedar en casa. 

Si no es a tu medida, no es «tu» casa.

Y nos quedamos sin balcón, sin terraza, sin aire y sin sol. Aquí la importancia del concepto “vivienda a TU medida”. Con VIVIENDEA, tu próxima casa tendrá lo que tú quieras, sí o sí. 
Y tendrá terraza, seguro, porque el 80% de los usuarios de Viviendea nos pedís viviendas con terraza. Lógico y normal. No hacía falta confinarse en casa para darnos cuenta de que en casa se está bien, pero en una casa con terraza se vive mejor.
Una vez que superemos al Covid19, en tu casa lo más importante será tu terraza, tu aire, tu sol…. Tenlo en cuenta cuando entres en vivendea.com y marca la casilla “quiero terraza”.
Un abrazo. Desde nuestros balcones, desde nuestras terrazas, desde nuestras casas a las vuestras. 
Y recordad: quedaos en casa. Nos vemos en los balcones.

Sí, en tu casa. #yomequedoencasa

Encerrados en casa no dejamos de escuchar noticias sobre la pandemia que se cierne sobre nosotros, sobre cómo la estamos combatiendo y sobre cómo vamos a salir de ella, desde nuestra casa.

Lo primero que queremos desde Viviendea es dar las gracias, y luego transmitir fuerza y ánimo, a todas las personas que con su trabajo van a hacer que podamos superarlo de la mejor forma posible, personal sanitario, de seguridad, empleados de supermercados… o cualquier trabajador que sigue al pie del cañón. Nuestro aplauso es para todos y cada uno de ellos.

Nos quedamos en casa

Tal cual reza el el hashtag, todo el equipo de Viviendea nos hemos quedado en casa teletrabajando y nos sumamos a las medidas de contención necesarias para mitigar en lo posible la pandemia.

Nos quedamos en casa. Como tú. 

Y en tú casa se está muy bien. Pero nunca (o casi nunca) habíamos pasado tanto tiempo de forma continuada en casa. Nunca habíamos necesitado confinarnos. Nunca habíamos convivido tanto tiempo entre cuatro paredes con nuestras familias o simplemente solos.

Y como nunca lo habíamos hecho, nunca se había pensado que las viviendas, tu casa, tenían que estar pensadas para ello.

Y ahora nos damos cuenta de que nuestra vivienda, nuestra casa, nuestro hogar, es algo más que un lugar donde pasamos el tiempo que hay entre las horas de trabajo.

nano casa dibujada en el suelo
Nanocasas dibujadas por un colectivo de arquitectos y estudiantes de arquitectura en Plaza Italia, Santiago de Chile en 2019. Foto: Tomás Bravo

Ahora nos percatamos que no tenemos lugar en la cocina para tantos residuos, que es difícil secar la ropa sin disponer de un lugar adecuado, o que iría bien un estudio para poder tele-trabajar a o una habitación para que los niños puedan jugar.

Superfícies al mínimo

Ya hemos hablado en otras ocasiones en este blog de las superficies mínimas de las estancias (estar-comedor, cocina, dormitorio, baños…) y la repercusión que tiene el metro cuadrado en el precio de la vivienda, lo que llamamos el precio cuadrado. Pero son número, y es frío, porque luego vas tú y conviertes esa vivienda en tu casa y la conviertes en un hogar… viviéndola.

Quizá este tiempo que vamos a pasar en casa nos sirva a todos para reflexionar, para coger perspectiva. Algún mensaje comercial de una nueva promoción de viviendas de obra nueva reza: “no construimos viviendas, construimos hogares”

Y no, no es así, desde el mundo promotor, constructor, de la arquitectura, sí que se hacen viviendas. La casa, el hogar lo haces tú.

Si queremos dejar de hacer viviendas y empezar a hacer hogares hay que empezar por el agente más importante del sector de vivienda de obra nueva…. Por el usuario final de la vivienda, por el comprador.

Y para eso ponemos en tus manos viviendea.com, para que como usuario el proceso empiece por ti, y se haga la mejor vivienda posible, tu futuro hogar.

Y quizás de esa forma, pasaremos de hacer viviendas a, como mínimo, hacer tu casa.

El hogar te lo dejamos a ti.

Cuidaos mucho y, por supuesto, quedaos en casa.

Un abrazo de todo el equipo de Viviendea…. Desde cada una de nuestras casas a todas las casas, a vuestros hogares.

El metro cuadrado

Cuando hablamos de metros cuadrados de una vivienda hablamos de su superficie, pero en una vivienda hay muchos tipos de superficies. El valor/coste de una vivienda depende de muchos factores, siendo el de la superficie uno de los que más afecta al mismo. Así que no te líes y vamos a explicarte lo que tienes que tener en cuenta con el metro cuadrado.

Hablamos de superficie útil cuando nos referimos a la que podemos pisar. Es la que podríamos calcular nosotros mismos con un flexómetro en cualquier vivienda. Una habitación que mide 4 metros de longitud y 2,6 metros de anchura entre paredes tiene una superficie útil de 10,40 metros cuadrados.

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Viviendea abre las puertas del Mestalla

La plataforma auspiciada por Lanzadera y CBRE ha sido designada para captar a los socios que vivirán en el emblemático estadio del Valencia CF

Sentarse en el sofá en el banderín en el que Kempes celebró los goles que lo hicieron pichichi en las temporadas 76-77 y 77-78; tomarse un café en la cocina, a los majestuosos pies de Arias, admirar desde la terraza la portería de Sempere o echarse la siesta en el banquillo desde el que Di Stéfano llevó al València CF a la Liga del 71 y a la Recopa del 80. Todo eso ahora será posible a través de Viviendea, la plataforma pionera que reúne y agrupa a los buscadores de vivienda por intereses y que ha sido designada por la gestora de cooperativas ADU y por CBRE para la captación de los futuros inquilinos de las viviendas que se construyan en el viejo Mestalla.

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Y Alejandro Jiménez Domínguez se apuntó a un cooperativa

¿Se acuerdan de Alejandro Jiménez Díaz, (en adelante AJD)? Quedamos en que había ganado la batalla contra el Banco (en adelante El Malo) y que sería este último el que pagaría el impuesto de Actos Jurídicos Documentados que grava los préstamos hipotecarios (en adelante AJD(bis)) Y feliz se quedó. Batalla ganada, El Malo, por malo, ha perdido. O eso nos han vendido.
AJD, feliz y contento, acude al mercado de obra nueva a comprarse una vivienda. Él, muy atento, se hace socio de una cooperativa de viviendas y a precio de coste obtendrá su vivienda, por supuesto. Y toca pedir el préstamo promotor, y, señores, se truncó el invento. Ya no hay ganadores.
Las cooperativas de viviendas estaban exentas de abonar el AJD(bis) del préstamo promotor. Como ya indicamos en esta misma columna, el debate sobre el AJD(bis) se centró de una manera totalmente interesada entre si lo abonaba AJD o El Malo, y no en lo que tendría que haberse centrado, que es en el propio impuesto. Ahora, una vez ganada la batalla (eso nos han hecho creer), ya es El Malo el que abona el impuesto de AJD(bis). Consecuencia de ello, el impuesto es un gasto más para El Malo en la operación por lo que se lo repercute a la misma y al cliente final, es decir, a AJD y su cooperativa.
Y ahí viene la cacicada, ahora el sujeto pasivo es el Banco, que de pasivo no tiene nada, ya que tiene que abonar activamente el impuesto. Y, como ya hemos dicho, ese impuesto se convierte en un gasto para El Malo y lo repercute en la operación. Resultado, las cooperativas de viviendas, a día de hoy, han perdido de golpe ese beneficio y tienen que abonar, vía El Malo, el AJD(bis). Y entonces AJD se da cuenta de que todo era una treta y que el que ha perdido el debate es él, lo hemos perdido todos.
Muchos debates giran en torno al mercado de la vivienda, compraventa, alquiler, muchas propuestas de digitalización, grandes esfuerzos por introducir nuevos valores como la transparencia y la empatía, para luego toparte con muros que pone la propia Administración. Cuando hay un debate importante que pocos abordan: “ya puestos, ¿hablamos de impuestos?” ¿Se acuerdan? Pero claro, el asiento mola mogollón y lo que pase, mientras les dé votos, les importa un copón, y en generar falsas polémicas con falsos vencedores y vencidos, tienen un filón.
El resultado final es que nos quedamos con un nuevo AJD (bis, bis): Señores, “A Jo…robarse se ha Dicho.”
Así que AJD, el AJD(bis) seguirás pagando y AJD(bis,bis). La próxima vez centremos mejor el debate, a ver si así, ganamos todos, aunque sea algo.

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