Queremos espacios multiusos, más baños y terrazas.

El balcón y la terraza han sido los espacios protagonistas del confinamiento. Más de sesenta días en las que nuestras casas han sufrido el test de habitabilidad más exigente que un antropólogo nunca hubiera imaginado. Gracias al Covid19 el confinamiento ha convertido nuestro espacio doméstico, menos de 100 metros cuadrados de media, en el único entorno posible para vivir 24 horas al día durante siete días a la semana. 

En Viviendea lanzamos una encuesta para conocer de primer mano las necesidades reales de nuestros usuarios. Nuestra encuesta repasa los puntos más significativos que necesitamos revisar en nuestra forma de vivir. Porque se trata de eso, de hacer casas para vivir.

Necesitamos más espacios
Necesitamos más baños… ¿verdad?

Agárrense, queremos espacios multiusos

Nuestros pasillos se han convertido en calles y circuitos de carreras, los sofás son para meditar, sestear, hacer deporte o ir al cine en casa. Los espacios han multiplicado sus usos; el teletrabajo, las videoconferencias, el gimnasio o el yoga. Sala de juegos, de manualidades o de aula virtual. Los baños, refugio personal y aseo obligatorio contra el virus. Cocinas de Estrella Michelin y repostería casera. También, en algunos dolorosos casos, hemos usado habitaciones como zonas de aislamiento obligatorio por contagio. Ahí queda eso. Nuestras casa aguantando el tipo y nosotros buscando la luz y el aire en los balcones. Afortunados los que tienen terraza, envidiados los que disfrutan de jardín… ¿Incluimos jardines en nuestras casas? Verticales, hidropónicos… ¿Ajardinamos las azoteas? Espacios comunes que ahora están infrautilizados… todo es posible.

Las grandes ciudades ya no son la primera opción para vivir

Resulta que vivir en una gran ciudad ya no parece tan buena idea. Cuesta dar la espalda a la oferta de ocio y recursos de las grandes ciudades, pero confinados soñamos con alejarnos unos kilómetros, buscar una ciudad más pequeña, incluso vivir en el campo está ganando cada vez más adeptos, aunque la vida rural sigue siendo deseo de una minoría, se ansía una casa o un unifamiliar en urbanización en área metropolitana, y en caso de ser un piso, más grande por favor.

Más metros, por favor

Los metros ganan protagonismo. Quien decidiera que los 90 metros cuadrados son el tamaño estándar para habitar una vivienda, se equivocaba. Queremos más de 120 m2 por favor, con dos o tres habitaciones y cocina amplia. Y por supuesto los estudios y lofts de 45 metros son una opción minoritaria. Queremos más y mejor repartidos.

La gran triunfadora de nuestra encuesta es la habitación multiusos, es el deseo soñado de nuestros usuarios. Ahora gimnasio, ahora cuarto de juegos, ahora retiro para hacer yoga, sala de reuniones virtuales… un espacio que sirva para cada ocasión. ¡Qué gran idea!

Otro de los grandes protagonistas del confinamiento y de nuestra encuesta ha sido la cocina. ¿Quién no ha hecho pan o tartas estos días? La cocina la queremos grande, como mucho mediana, pero por favor, abierta al salón. Para vernos las caras y entre todos cocinar las nuevas y deliciosas recetas del confinamiento. 

En tercera posición aparecen los baños, refugio personal imprescindible ante tanto tiempo confinados, así que necesitamos dos como mínimo, y también otro de cortesía, las vistas deben desinfectarse antes de entrar al salón…

El encierro nos ha aislado del exterior pero hemos escapado por la wifi, la conexión a internet es de un valor incalculable en este momento. Teletrabajo, ocio, series, mantener el contacto con amigos y familia… miles de gigabites que debemos tener disponibles en casa. Domotizar la casa y un robot de limpieza también son soluciones de interés para nuestros usuarios.

Un robot de limpieza, por favor…

Nuevas estancias, lo más deseado

Almacenar trastos y utilizar espacios según las necesidades son las opciones mayoritarias de nuestros usuarios. La tabla de surf, los esquíes, patines, la bici… libros, la ropa de temporada… metros cúbicos que necesitamos ordenar y mantener a buen recaudo. Y ese espacio para adaptar al momento del día que toque vivir, imprescindible.

Como conclusión cada familia, cada casa es un mundo, nuestro mundo, lo decoramos, vestimos y utilizamos a nuestro gusto. Pero si tenemos más y mejor espacio, seremos mejores habitantes y más felices usuarios de nuestras casas. 

Esperamos que arquitectos, promotores, constructoras y administraciones tomen nota de las nuevas prioridades y que entre todos trabajemos para conseguir que nuestras casa sean cada vez más nuestras. Nosotros ponemos nuestro granito de arena e incluso nos atrevemos a plasmarlo sobre el papel. Aquí nuestra/vuestra casa post COVID-19. ¿Qué os parece?

Plano vivienda post COVID-19

Lo más diáfana posible, amplia pero sin espacios perdidos, con los recursos necesarios para vivir cómodamente y aprovechar cada rincón en cada ocasión. Y sobre todo con mucha luz y una amplia terraza. Y ahora surge, lógicamente, la pregunta… «vale, pero ¿cuánto cuesta?». También os daremos respuesta a eso, en un próximo post…

Puedes descargar el informe sobre la encuesta aquí…

#desdemibalcón, sí el tuyo, el de tu casa

Como habrás podido ver en nuestras redes, hace unas semanas que arrancamos el reto de construir, balcón a balcón, una fachada virtual, con todos los balcones que nos mandéis a nuestro perfil de instagram durante estos días con la etiqueta #desdemibalcón. Cuando termine el confinamiento, tendremos una fachada llena de color, creatividad y solidaridad. Una fachada que surge de vuestros balcones, como lo hacen los edificios de viviendas, o como explicamos en nuestro anterior entrada, de casas, que se generan desde viviendea.com
Una fachada…a vuestra manera, una fachada desde vosotros. Una fachada Viviendea.

La vida a pie de balcón

Y desde esos balcones nos hemos dado cuenta de que nuestras casas ganan valor con un espacio exterior que podemos usar. Un balcón o una terraza son elementos que aportan versatilidad a nuestras casas y nos permiten disfrutar, de forma privada, de la luz y del ambiente exterior, conectando nuestras casas hacia afuera.
Nunca antes habíamos vivido encerrados en nuestras casas como lo estamos haciendo estos días. En nuestro acelerado ir y venir, nuestras casas eran viviendas dormitorio/sofá, donde pasábamos el tiempo que nos dejaba nuestro horario laboral. El resto de la vida, del ocio, sucedía en la calle, en el atasco, en el metro, en las terrazas de los bares, en el gym, en los jardines…
Y ahora nos quedamos en casa. Y ahora nos quedamos sin zona común, sin bares, sin gym y ¿sin terraza?.

desde mi balcón
Desde tu balcón. Photo by Skiathos Greece on Unsplash

Pongámonos técnicos

Lo primero que tenemos que entender es la diferencia entre el concepto de balcón y el de terraza. 
Un balcón es “un espacio exterior de la vivienda para asomarse al exterior”. No suelen tener más de un metro de anchura y una superficie que no tiene porque ser superior a 1 metro cuadrado. Como mucho podremos sacar una silla o que nos dé algo el sol. Pero nos deja salir. Nos da aire. Nos deja respirar.
Una terraza tiene una mayor dimensión que el balcón. Estamos hablando que una terraza debería tener una anchura mínima de 2 metros – recomendable de 2,40 metros – y una superficie mínima de 6 metros cuadrados – recomendable 9 metros -. Una terraza ya está pensada como otra zona de la vivienda donde no solo se puede disfrutar del espacio exterior, se puede vivir el mismo. En una terraza se debe de poder colocar amueblamiento para sentarse – sofás, sillas, sillones, hamacas – para comer – mesa y sillería – o ambas cosas a la vez.

Metro a metro

Como os contamos en la entrada del metro cuadrado, las terrazas no computan totalmente en la superficie construida de la vivienda, lo hacen a la mitad. Por eso, como norma general, no se proyectan terrazas en las viviendas, ya que la superficie construida a vender es menor y el promotor se decanta por hacer estancias interiores más grandes o miradores con el fin de aumentar la superficie comercial de venta. Y muchas veces, cuando nos dan terrazas, ya nos encargamos los usuarios de cerrarla e incorporarla al salón comedor. No tenía valor, porque la mejor terraza es la del bar y el mejor jardín, el de debajo de casa. Pero nos hemos tenido que quedar en casa. 

Si no es a tu medida, no es «tu» casa.

Y nos quedamos sin balcón, sin terraza, sin aire y sin sol. Aquí la importancia del concepto “vivienda a TU medida”. Con VIVIENDEA, tu próxima casa tendrá lo que tú quieras, sí o sí. 
Y tendrá terraza, seguro, porque el 80% de los usuarios de Viviendea nos pedís viviendas con terraza. Lógico y normal. No hacía falta confinarse en casa para darnos cuenta de que en casa se está bien, pero en una casa con terraza se vive mejor.
Una vez que superemos al Covid19, en tu casa lo más importante será tu terraza, tu aire, tu sol…. Tenlo en cuenta cuando entres en vivendea.com y marca la casilla “quiero terraza”.
Un abrazo. Desde nuestros balcones, desde nuestras terrazas, desde nuestras casas a las vuestras. 
Y recordad: quedaos en casa. Nos vemos en los balcones.

Más novedades, más VIVIENDEA

Somos la plataforma líder en configuración de obra nueva a medida, siempre a tu medida. Por ello nos exigimos estar en constante renovación y ofrecer a nuestros usuarios novedades, recursos y mejoras para que VIVIENDEA sea algo más que un cambio de modelo inmobiliario, queremos que VIVIENDEA sea “el modelo” inmobiliario.

VIVIENDEA es el modelo digital del sector inmobiliario

Un modelo inmobiliario centrado en el usuario; digital, sostenible, transparente y rentable. Para todos. Porque en VIVENDEA caben todos los actores del sector inmobiliario y estas son nuestras novedades para vosotros:

Usuarios demandantes de vivienda:

Os presentamos a ELE y ALE, dos asesores virtuales que os acompañarán en todo el proceso de configuración y selección de vuestra vivienda. También hemos mejorado el porcentaje de coincidencia, para que tengas más y mejores opciones de vivienda donde más la necesitas.

Descubre las novedades de tu perfil aquí ->

Ele y Ale, tus asesores virtuales

Constructoras y proveedores:

Ya podéis subir a VIVIENDEA vuestras promociones, diseñadas según las necesidades de nuestros usuarios, sin incertidumbres y sin riesgos, cien por cien validadas por el comprador final. 

Descubre cómo lo están haciendo otras empresas aquí ->

Puedes subirte a nuestra plataforma aquí ->

Arquitectos y diseñadores de interior:

Hemos creado perfiles para que deis visibilidad a vuestro portafolio de proyectos y los demandantes de vivienda tengan vuestros contactos a mano.

Descubre cómo lo están haciendo otros estudios aquí ->

Puedes subirte a nuestra plataforma aquí ->

Marcas y proveedores de servicios:

Estar en nuestra plataforma significa poner en valor vuestra oferta, directa al demandante de vivienda y conectada con el resto del sector inmobiliario.

Vuestros perfiles en VIVIENDEA reportarán estadísticas, los compartiremos en nuestra comunicación y os servirán como canal de marketing reputacional.

Descubre cómo lo están haciendo otras marcas aquí ->

Puedes subirte a nuestra plataforma aquí ->

Si tienes alguna duda, necesitas más información o te apetece tomar un café, te esperamos  aquí ->

¿Viviendeamos? 

Sí, en tu casa. #yomequedoencasa

Encerrados en casa no dejamos de escuchar noticias sobre la pandemia que se cierne sobre nosotros, sobre cómo la estamos combatiendo y sobre cómo vamos a salir de ella, desde nuestra casa.

Lo primero que queremos desde Viviendea es dar las gracias, y luego transmitir fuerza y ánimo, a todas las personas que con su trabajo van a hacer que podamos superarlo de la mejor forma posible, personal sanitario, de seguridad, empleados de supermercados… o cualquier trabajador que sigue al pie del cañón. Nuestro aplauso es para todos y cada uno de ellos.

Nos quedamos en casa

Tal cual reza el el hashtag, todo el equipo de Viviendea nos hemos quedado en casa teletrabajando y nos sumamos a las medidas de contención necesarias para mitigar en lo posible la pandemia.

Nos quedamos en casa. Como tú. 

Y en tú casa se está muy bien. Pero nunca (o casi nunca) habíamos pasado tanto tiempo de forma continuada en casa. Nunca habíamos necesitado confinarnos. Nunca habíamos convivido tanto tiempo entre cuatro paredes con nuestras familias o simplemente solos.

Y como nunca lo habíamos hecho, nunca se había pensado que las viviendas, tu casa, tenían que estar pensadas para ello.

Y ahora nos damos cuenta de que nuestra vivienda, nuestra casa, nuestro hogar, es algo más que un lugar donde pasamos el tiempo que hay entre las horas de trabajo.

nano casa dibujada en el suelo
Nanocasas dibujadas por un colectivo de arquitectos y estudiantes de arquitectura en Plaza Italia, Santiago de Chile en 2019. Foto: Tomás Bravo

Ahora nos percatamos que no tenemos lugar en la cocina para tantos residuos, que es difícil secar la ropa sin disponer de un lugar adecuado, o que iría bien un estudio para poder tele-trabajar a o una habitación para que los niños puedan jugar.

Superfícies al mínimo

Ya hemos hablado en otras ocasiones en este blog de las superficies mínimas de las estancias (estar-comedor, cocina, dormitorio, baños…) y la repercusión que tiene el metro cuadrado en el precio de la vivienda, lo que llamamos el precio cuadrado. Pero son número, y es frío, porque luego vas tú y conviertes esa vivienda en tu casa y la conviertes en un hogar… viviéndola.

Quizá este tiempo que vamos a pasar en casa nos sirva a todos para reflexionar, para coger perspectiva. Algún mensaje comercial de una nueva promoción de viviendas de obra nueva reza: “no construimos viviendas, construimos hogares”

Y no, no es así, desde el mundo promotor, constructor, de la arquitectura, sí que se hacen viviendas. La casa, el hogar lo haces tú.

Si queremos dejar de hacer viviendas y empezar a hacer hogares hay que empezar por el agente más importante del sector de vivienda de obra nueva…. Por el usuario final de la vivienda, por el comprador.

Y para eso ponemos en tus manos viviendea.com, para que como usuario el proceso empiece por ti, y se haga la mejor vivienda posible, tu futuro hogar.

Y quizás de esa forma, pasaremos de hacer viviendas a, como mínimo, hacer tu casa.

El hogar te lo dejamos a ti.

Cuidaos mucho y, por supuesto, quedaos en casa.

Un abrazo de todo el equipo de Viviendea…. Desde cada una de nuestras casas a todas las casas, a vuestros hogares.

Sin Malo, no hay película.

¿Se imaginan a Luke sin Darth Vader, a Batman sin Joker o cualquier héroe sin su villano? Deja de haber película.  Hay un debate recurrente (sobre todo desde un interesado punto político) que es el acceso a la vivienda tanto en propiedad como en alquiler, que, recordemos, es un derecho constitucional, y de quien es la culpa de que sea un empresa difícil de conseguir. Sueldos bajos, sociedad low cost, poca o nula capacidad de ahorro, inseguridad jurídica del alquiler, mercado promotor, nueva ley hipotecaría, aumento de impuestos…. Vaya película.

El malo

Cuando la clase política no encuentra soluciones, pese a su gran preparación, busca culpables, y los encuentra, como un niño pequeño, en otros ajenos a su responsabilidad. “No es culpa mía” esgriman -por supuesto-, mientras ponen el foco en el promotor, el banco o la precariedad laboral del sector de la construcción. Por supuesto, los malos siempre son otros. 

Buscar culpables y no soluciones nos lleva a poner encima de la mesa una y otra vez el mismo debate. La administración, que tiene que velar por el acceso a la vivienda de todos los españoles, como ya hemos explicado en otras ocasiones, es la mayor beneficiaria del proceso de materialización de vivienda de obra nueva, gravando la misma con hasta un 22% del coste final. No se olviden de este número, 22.000€ de cada 100.000€ son impuestos. El “agente inmobiliario” que más gana es la propia administración y la culpa es de lo demás. Que malos son (los demás, no me malinterpreten).

Mujer asomada a la ventana esperando al promotor
No te lo pienses, viviendea con nosotros…
©Alex Guillaume – Unsplash

Enfrente un sector que no sabe comunicar, que no sabe ser transparente y no sabe poner en valor su importante labor social, lastrado por oscuras épocas anteriores y por miedo a hacer más ruido del que toca, a ver si les van a echar algo (más) en cara. Y calladito, inmóvil, recibe castigo como culpable por ambas caras, porque el bueno, el que no pone soluciones porque es el que más gana, le culpa de todos los males. Y al rincón de pensar, mientras pensamos soluciones.. Hasta el siguiente debate….

La película

Lo que debería saber el bueno es que, si la culpa siempre es del malo, el malo dejará de jugar, y si no hay malo no hay película y, por lo tanto no hay vivienda. Si el banco es malo, dejará o endurecerá las condiciones del préstamo promotor o de las hipotecas hasta hacerlas inviables, y no hay película, si el promotor es malo desde su vehículo de alta gama y se enriquece a nuestra cuesta, dejará de asumir el riesgo promotor (enorme) y no habrá película, y si no generamos un mercado estable, la mano de obra desaparecerá, y no habrá actores, no habrá película, en definitiva, no habrá vivienda.

Y la película es necesaria. Eso sí, debemos de cambiar el guión, pero es necesaria. El nuevo guión debe aportar valor, generar empatía y transparencia y estar enfocado en el cliente y en el servicio. Difícil pero posible. Algunos ya lo estamos haciendo, y con éxito.

A ver si cambiando el guión cambiamos la película y…. ¿cambiamos de malo?

Ese sí que es un gran debate. Empieza a viviendear aquí…

Página 1 de 13